
Selton Sued y la paradoja del banquillo: cuando apostar por un joven exige algo más que convocarlo
Selton Sued es uno de esos nombres que generan ilusión en Lezama. Un futbolista muy joven que, prácticamente de la noche a la mañana, dio el salto al primer equipo del Athletic Club tras firmar grandes actuaciones en la Youth League, compitiendo y destacando ante canteras europeas de primer nivel. No hablamos de un jugador promocionado por inercia, sino de un perfil que se ganó su oportunidad sobre el césped, con personalidad, talento y capacidad para marcar diferencias.
Su irrupción en el primer equipo fue coherente con ese contexto. Selton empezó a tener minutos, apariciones destacadas y una presencia que invitaba al optimismo. No era titular indiscutible —algo lógico por edad y contexto—, pero sí un jugador que entraba en la rotación, que dejaba detalles y que parecía estar dando los primeros pasos de un proceso natural de crecimiento.
Sin embargo, en las últimas jornadas de Liga su participación ha sido mínima, casi testimonial. Convocado una y otra vez, calentando en la banda, viendo partidos completos desde el banquillo o entrando apenas unos minutos cuando el partido ya está decidido. Y es aquí donde surge la pregunta clave:
¿tiene sentido mantener a un jugador como Selton en esta situación?
Un perfil que necesita minutos, no solo presencia
Selton no es un futbolista de perfil conservador. No es un jugador de contención, de pausa, de orden táctico. Es un jugador de iniciativa, de ritmo, de confianza, que necesita tocar balón, asumir riesgos, equivocarse y volver a intentarlo. Ese tipo de futbolista no progresa desde el banquillo.
Cuando apuestas por un chaval tan joven para el primer equipo, la apuesta debe ser real. Y apostar de verdad por un joven no es solo:
- llevarlo a entrenar
- convocarlo
- darle algún minuto suelto de vez en cuando
Apostar es darle continuidad, incluso aceptando errores. Porque si no hay margen para fallar, no hay crecimiento.
La “tierra de nadie”: el mayor riesgo para un canterano
Ahora mismo Selton parece instalado en una situación peligrosa:
no suma minutos en Primera, pero tampoco los suma en categorías inferiores.
Aquí entra en juego una alternativa lógica y defendible:
Bilbao Athletic (o incluso Baskonia).
No como castigo, ni como paso atrás, sino como:
- titularidad
- minutos reales
- responsabilidad
- desarrollo competitivo
Porque el peor escenario posible para un futbolista joven es este:
ni juega arriba ni juega abajo.

El factor psicológico: bajar tras haber tocado el cielo
Eso sí, hay un matiz importante que no se puede ignorar:
una vez que un jugador joven ha probado el primer equipo, bajar de nuevo no siempre es fácil de gestionar psicológicamente.
No todos los futbolistas reaccionan igual. Algunos lo toman como un estímulo, otros como un golpe. Y aquí es donde la gestión del club y del entrenador es clave. Si Selton baja, debe hacerlo:
- con un mensaje claro
- con un plan definido
- con la sensación de que no es un descarte, sino parte del proceso
De lo contrario, el riesgo es real: perder confianza, perder chispa, perder progresión.
Cantera, juventud y confianza: la esencia del Athletic
El Athletic vive de la cantera. Vive de detectar talento joven, protegerlo… pero también de confiar en él. Y confiar no es solo discurso, es tiempo de juego.
Ser joven no significa no estar preparado. La historia del Athletic está llena de ejemplos de futbolistas que, con esa edad o incluso menos, compitieron y crecieron desde la confianza. Y ahora mismo no parece haber un perfil tan indiscutible en su posición como para frenar por completo la progresión de Selton, especialmente cuando ya ha demostrado la calidad que tiene y el jugador que puede llegar a ser.
Conclusión: o minutos… o decisión
Desde mi punto de vista, la gestión actual no es la ideal.
Selton necesita una de estas dos cosas, pero no esta indefinición:
- Minutos y continuidad en el primer equipo
- Descenso planificado al Bilbao Athletic para jugar y crecer
Lo que no parece beneficioso es mantenerlo en el banquillo sin impacto real. Porque un jugador joven sin minutos no se mantiene, se estanca. Y el Athletic no puede permitirse perder talento propio por falta de convicción en el momento clave.
El Athletic es cantera.
El Athletic es juventud.
El Athletic es confianza.
Y ahora mismo, a Selton Sued, le falta lo más importante: confianza en forma de minutos.
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