
El Athletic Club no pudo concretar sus oportunidades en el partido, y la falta de puntería se hizo evidente. Adama Traoré estuvo cerca de marcar, pero su disparo se estrelló contra el travesaño, dejando al equipo sin la pólvora necesaria para llevarse la victoria. La frustración creció entre los aficionados, que esperaban más de su equipo en este encuentro.













