
En un evento que trasciende lo deportivo, la Euskal Selekzioa se enfrentó a Palestina en San Mamés, donde el resultado fue lo de menos. El partido, que terminó 3-0 a favor de los locales, sirvió para visibilizar el sufrimiento del pueblo palestino. Más de 50.000 espectadores apoyaron la causa.
Un partido con un mensaje
El encuentro amistoso, aunque marcado por la carga emocional, se desarrolló con un ritmo irregular debido a la falta de compenetración entre los jugadores. La Euskal Selekzioa, compuesta en su mayoría por futbolistas de LaLiga, mostró su superioridad desde el inicio.
Desarrollo del partido
El Athletic alineó a siete jugadores, incluyendo al cedido Hugo Rincón, quien destacó en el ataque. Jauregizar y Guruzeta fueron claves en el centro del campo, mientras que Gorosabel y Galarreta también aportaron en la segunda parte. El primer gol llegó de un penalti ejecutado por Guruzeta, quien anotó su primer tanto con la tricolor.
«Hemos vivido un día histórico entre todos», afirmó Carlos Zaballa.
El tercer gol fue obra de Izeta, quien debutó con la Euskal Selekzioa y selló el 3-0 definitivo. A pesar de la victoria, el verdadero triunfo fue la visibilidad que se dio a la causa palestina.
El partido en San Mamés fue un recordatorio del sufrimiento en Palestina y un llamado a la solidaridad.













