
Las palabras de Santi Cañizares en la COPE sobre el momento del Athletic Club no han pasado desapercibidas. Tras la dura derrota por 5-0 frente al Barça en la Supercopa de España, el exguardameta puso sobre la mesa un debate que aparece de forma recurrente cada vez que el equipo rojiblanco atraviesa una mala racha: la supuesta comodidad de los jugadores y la falta de competitividad derivada de la filosofía del club.
Un discurso que no es nuevo, pero que vuelve con fuerza cuando el Athletic no responde en el campo como se espera.
El contexto: un golpe duro y muchas opiniones
Es evidente que el Athletic no está pasando por su mejor momento. La imagen ofrecida en la Supercopa dejó dudas, no tanto por el rival —un Barça superior— como por la sensación de desconexión tras los primeros golpes. Y cuando llegan partidos así, aparecen las explicaciones.
Cada aficionado, cada analista y cada tertulia propone su diagnóstico. Se generan decenas de lecturas distintas y, en ese ruido, surgen voces que apuntan directamente a la filosofía del Athletic como origen del problema. En este caso, Cañizares fue uno de los que puso palabras a esa idea.
Un argumento recurrente cuando llegan las derrotas
Hablar de comodidad, de salarios o de falta de competencia interna por tener un mercado limitado es un recurso habitual. Un argumento que reaparece cíclicamente cuando el Athletic encadena malos resultados, como si la filosofía explicara por sí sola cada bajón de rendimiento.
Pero si ese razonamiento se lleva hasta el final, la conclusión sería clara:
el Athletic no debería competir donde compite.
No debería haber peleado nunca por ganar una Copa del Rey.
No debería haber tenido opciones reales de clasificarse para la Champions League.
No debería, siquiera, mantenerse durante décadas en la élite del fútbol español.
Y, sin embargo, la realidad dice justo lo contrario.
Más de 100 años compitiendo al máximo nivel
El Athletic Club lleva más de un siglo compitiendo en Primera División, con etapas mejores y peores, como cualquier otro club. Ha ganado títulos, ha jugado finales, ha competido en Europa y ha demostrado, una y otra vez, que su modelo no es sinónimo de falta de ambición ni de competitividad.
Por eso, reducir los problemas actuales a una cuestión de mercado resulta simplista.
La competitividad no depende solo del mercado
La verdadera clave suele estar en otro lugar. En cómo se gestiona una plantilla, en las decisiones del cuerpo técnico, en las oportunidades que se dan y en la presión interna que se genera para que cada jugador rinda al máximo.
La competitividad no nace únicamente de fichar más o menos. Se construye desde dentro:
en los entrenamientos, en la gestión de roles, en la meritocracia y en la capacidad del entrenador para activar a los que esperan su momento.
Quizá el Athletic esté fallando en alguno de esos aspectos. Quizá el problema tenga más que ver con la gestión del presente que con la filosofía que ha sostenido al club durante toda su historia.
El vídeo: declaraciones completas y análisis
En el siguiente vídeo analizamos íntegramente las declaraciones de Santi Cañizares, las contextualizamos y abrimos el debate sobre si realmente tienen fundamento o si responden al discurso de siempre cuando el Athletic atraviesa un mal momento.
Y ahora, el debate es tuyo
¿Crees que el Athletic sufre un problema de competitividad real?
¿O piensas que el foco debería ponerse en la gestión y en las decisiones deportivas?
Te leo en comentarios.
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