
El Athletic Club ha desaprovechado una oportunidad clave para acercarse en la clasificación tras perder 1-0 ante el Celta de Vigo en Balaídos. Nico Williams falló un penalti que pudo cambiar el rumbo del partido, en el que su hermano Iñaki regresó tras dos meses de baja.
Un regreso esperado
Iñaki Williams volvió a la acción después de una severa lesión muscular que lo mantuvo alejado de los terrenos de juego desde el 22 de octubre, cuando se lesionó ante el Qarabag. Su presencia era esperada por los aficionados y su equipo.
El penalti fallido
En un momento crucial del encuentro, Nico Williams recibió un penalti tras una falta de Carreira sobre su hermano Iñaki. Sin embargo, el lanzamiento fue flojo y centrado, lo que facilitó la intervención del portero Radu.
«Podía haber sido el 2-1 tras los goles materializados por Williot y El-Abdellaoui al comienzo del segundo periodo.»
El Athletic no logró capitalizar su oportunidad y se queda con la sensación de que pudo haber cambiado el resultado del partido.












