
El Athletic Club sufrió una dura derrota ante el FC Barcelona en la semifinal de la Supercopa celebrada en Yeda, donde el equipo de Ernesto Valverde se mostró ineficaz y desorganizado. La goleada del Barcelona dejó a los leones con una sensación de incredulidad y decepción.
Un partido para olvidar
El encuentro se convirtió en una superhumillación para el Athletic, que no logró mostrar su mejor versión. A pesar de algunos intentos, como el buen centro de Alex Berenguer que Sancet mandó al palo, el equipo se vio superado en todo momento por un Barcelona que goleó sin apenas despeinarse.
Actuaciones individuales
“Ver para creer”, comentó un aficionado tras el partido.
El portero Unai Simón tuvo algunas intervenciones destacadas, pero no pudo evitar el gol de Roony. Por su parte, Jesús Areso y Aitor Paredes no lograron cumplir con las expectativas defensivas, dejando al equipo vulnerable ante el ataque azulgrana.
El capitán Iñaki Williams fue incapaz de generar peligro, mientras que Oihan Sancet y Robert Navarro también pasaron desapercibidos. La falta de actitud y la incapacidad para adaptarse al ritmo del partido fueron evidentes en varios jugadores.
Mirando hacia el futuro
Con la mirada puesta en su próximo encuentro contra el Cultural Leonesa en la Copa, el Athletic busca recuperarse de esta «superdecepción» y encontrar su camino en la temporada.














