
El pasado miércoles, más de un millar de aficionados del Athletic Club viajaron desde Bizkaia a Donostia para apoyar a su equipo en la semifinal de la Copa del Rey. A pesar de su esfuerzo, el equipo no logró superar a la Real Sociedad y regresaron sin el ansiado triunfo.
Un viaje lleno de esperanza
La afición del Athletic se organizó en diferentes grupos para realizar el trayecto entre Bilbao y la ciudad donostiarra, donde comenzaron a hacer notar su presencia desde primera hora de la mañana. La buena temperatura acompañó a los seguidores rojiblancos, quienes se reunieron en la parte vieja de Donostia.
El ambiente en Donostia
“O se pitan todos los agarrones o no se pita ninguno”
A pesar de la derrota en el partido de ida, celebrado en San Mamés, los aficionados mantuvieron el ánimo y se acercaron al hotel de concentración del Athletic para alentar al equipo antes del encuentro en Anoeta. Durante el partido, los 640 aficionados que ocuparon la zona destinada a los visitantes hicieron sentir su apoyo, pero el optimismo se desvaneció cuando Mikel Oyarzabal marcó un gol desde el punto penal, sentenciando la eliminatoria.
Un día para recordar
La afición del Athletic fue, una vez más, el aspecto más destacado de la jornada. A pesar de que el equipo no respondió en el campo, los seguidores demostraron su lealtad y pasión, aunque al final todos regresaron de vacío.













