
El Athletic Club sufrió una dura derrota ante el Celta de Vigo en Balaídos, donde el equipo no logró capitalizar su dominio inicial. A pesar de las expectativas tras un buen desempeño reciente, el resultado dejó a los aficionados preocupados por el futuro del equipo.
Un partido marcado por la mala suerte
El entrenador Valverde alineó el mismo once que empató con el PSG, con el regreso de Paredes tras su sanción. Sin embargo, el Athletic se presentó en Vigo con un rendimiento decepcionante, dejando a los seguidores con más preguntas que respuestas.
Desarrollo del encuentro
“Difícilmente le pueden salir mal tantas cosas a nadie en el espacio de noventa minutos.”
El partido comenzó sin grandes emociones, con ambos equipos luchando por el control del medio campo. El Celta, aunque sin pegada, logró abrir el marcador tras un error defensivo del Athletic. La situación se complicó aún más con la lesión de Yuri y la expulsión de Vivián, dejando al equipo con un solo central disponible.
Consecuencias y futuro incierto
El Athletic no solo perdió el partido, sino que también dejó en evidencia la necesidad urgente de reforzar su defensa. La falta de efectividad en el ataque, evidenciada por el penalti fallado por Nico Williams, añade presión al equipo de cara a los próximos encuentros.
La derrota en Vigo plantea serias dudas sobre el rendimiento del Athletic en la temporada.












