
El regreso de Iñaki Williams al campo tras casi dos meses de ausencia fue la única nota positiva en la derrota del Athletic Club ante el Celta de Vigo por 2-0, en un partido donde el equipo no logró mantener su buen rendimiento previo.
Un regreso esperado
El encuentro, disputado en el estadio de Balaídos, comenzó con un empate en la primera mitad, pero el Celta se adelantó rápidamente en el segundo tiempo con dos goles en los minutos 48 y 55. Ernesto Valverde, entrenador del Athletic, realizó cambios en el descanso, incluyendo la entrada de Iñaki, quien había estado fuera de juego debido a una lesión muscular.
Un penalti fallido
Iñaki, que se posicionó en banda, generó una oportunidad de penalti tras ser derribado en el área. Aunque el árbitro no lo señaló inicialmente, tras la revisión, se concedió el penalti, que fue ejecutado por su hermano Nico Williams, pero fue detenido por el portero Radu.
“Veníamos en buena dinámica, pero este ha sido un partido de desconexión”, afirmó Iñaki tras el encuentro.
A pesar de la derrota, Iñaki se mostró optimista sobre el futuro del equipo y su regreso a la competición, destacando la importancia de seguir trabajando para mejorar en los próximos partidos.
El Athletic buscará recuperarse en su próximo encuentro copero contra el Ourense.












