
El partido entre Euskal Selekzioa y Palestina se celebró en San Mamés, donde más de 50.000 espectadores vivieron momentos emotivos, como un minuto de silencio en memoria de las víctimas de Gaza. La afición coreó ‘Palestina askatu’ y homenajeó a la Federación Vasca de Pelota.
Un encuentro lleno de emociones
El evento comenzó con un impresionante minuto de silencio en memoria de todas las víctimas de Gaza, un momento que resonó profundamente entre los asistentes. La afición, unida, coreó en varias ocasiones ‘Palestina askatu’, creando un ambiente de solidaridad y apoyo.
Homenaje a figuras importantes
Durante el descanso, se llevó a cabo un homenaje a la Federación Vasca de Pelota por su éxito en la competición internacional. Además, se recordó a Xabier Azkargorta, el entrenador fallecido esta semana, lo que añadió un tono de solemnidad al evento.
«Hemos vivido un día histórico entre todos», afirmó Carlos Zaballa.
El fútbol pasó a un segundo plano mientras la afición disfrutaba del ambiente, haciendo la ola y encendiendo sus móviles a los 75 minutos, como en los grandes conciertos.
Un cierre emotivo
Al finalizar el partido, los jugadores palestinos agradecieron el apoyo con una pancarta y ambos equipos dieron la vuelta al campo, cantando junto a los aficionados, cerrando así una jornada memorable.
El evento fue un claro ejemplo de cómo el deporte puede unir a las personas en momentos difíciles.













