
El Athletic Club fue eliminado de la Copa del Rey Mapfre tras un polémico penalti convertido por Oyarzabal en las semifinales. La decisión del árbitro Soto Grado generó descontento en el vestuario bilbaíno, donde Iñaki Williams y el entrenador Valverde expresaron su desacuerdo.
Polémica en la semifinal
El penalti que decidió el encuentro fue señalado por un agarrón de Galarreta a Yangel Herrera, una acción que no fue vista en directo por Soto Grado, pero que fue revisada por el VAR, dirigido por Figueroa Vázquez.
Desigualdad en las decisiones arbitrales
“Ha salido un penalti de la nada”, afirmó Valverde.
Figueroa Vázquez ha sido criticado por su criterio en los últimos partidos de la Real Sociedad. En un encuentro anterior, no sancionó un agarrón “ostensible y continuado” de Zubeldia sobre Muriqi, lo que ha llevado a cuestionar la consistencia de las decisiones arbitrales.
La jugada fue analizada en el programa ‘Tiempo de Revisión’, donde se concluyó que debió haberse sancionado penalti y roja directa para el central por evitar una ocasión manifiesta de gol. Sin embargo, en esta ocasión, Figueroa Vázquez consideró que el agarrón de Galarreta era punible.
“Quiero ver si ese agarrón impide que el jugador vaya a rematar”, comentó Soto Grado.
Con este penalti, la Real Sociedad aseguró su lugar en la final, dejando al Athletic con un sabor amargo tras un partido disputado.













