
Aymeric Laporte volvió a jugar en San Mamés el martes, ocho años después de su último partido en el estadio. El central francés, que regresó al Athletic Club tras su paso por el Manchester City, dedicó su reencuentro a su padre fallecido este año.
El regreso a San Mamés
Laporte cumplió su sueño de volver a la Catedral, donde no jugaba desde el 7 de enero de 2018. Su último encuentro fue ante el Alavés, antes de su traspaso al Manchester City por 65 millones de euros.
Un partido especial
El defensa formó parte del equipo titular en el partido contra el Girona, debido a la baja de Dani Vivian por sanción. Aunque ya había redebutado en Mestalla, su anhelo era jugar nuevamente en Bilbao.
“San Mamés siempre ha sido muy especial para mí, había pasado mucho tiempo”, dice Laporte.
Laporte dedicó su regreso a su padre, quien falleció a principios de este año: “Mi padre siempre hubiera querido estar en el reencuentro con esta entidad”.
Desafíos y experiencia
A pesar de haber tenido que acelerar su puesta a punto, Laporte jugó el partido completo. El entrenador Valverde reconoció que planeaba sustituirlo, pero las circunstancias lo obligaron a permanecer en el campo.
“Me he encontrado bastante bien. Con la experiencia que tengo sé manejar bien mi cuerpo”, comentó sobre el partido.
Laporte ha tenido una carrera destacada, jugando cinco temporadas y media con Guardiola en el Manchester City y luego dos en el Al Nassr de Arabia Saudí.
El regreso de Laporte a San Mamés marca un momento significativo en su carrera y en la historia del Athletic Club.












