
El amistoso entre Euskadi y Palestina en San Mamés se convirtió en un poderoso grito contra el genocidio en Gaza. Con 51.396 espectadores, el encuentro no solo fue un triunfo deportivo, sino también un acto de solidaridad y esperanza en medio del conflicto.
Un partido con un mensaje profundo
El fútbol es uno de los altavoces más potentes que ha inventado la humanidad. Durante el partido, San Mamés se erigió como símbolo de la paz. Fue el primer encuentro de Palestina en Europa, donde Euskadi se impuso con un marcador de 3-0.
Goles y celebración
Los goles fueron anotados por Elgezabal, Guruzeta y Izeta. La primera parte del encuentro fue especialmente emocionante, con un ambiente festivo y de denuncia contra la masacre en Gaza.
“Gracias País Vasco”, expresaron los jugadores palestinos al final del partido.
Actos previos y homenaje
Antes del inicio, se escucharon canciones de Mikel Laboa y otros artistas, y se guardó un minuto de silencio por las víctimas palestinas. La Grada de Animación mostró un mosaico con la ikurriña y la bandera palestina, mientras un fragmento del Guernica de Picasso presidía el campo.
El evento culminó con una ovación a los jugadores palestinos, quienes agradecieron el apoyo del público. La jornada fue un claro ejemplo de cómo el deporte puede unir y dar voz a causas justas.













