
El Athletic Club logró un valioso empate 0-0 contra el Paris Saint-Germain en un intenso partido disputado en San Mamés el pasado fin de semana. A pesar de la superioridad del rival, el equipo local mostró un gran esfuerzo y compromiso, destacando la actuación del portero Unai Simón.
Un empate lleno de orgullo
Corría el minuto 81 y La Catedral era un clamor: ¡A por ellos! Con los jóvenes Hierro y Rego en el campo, y con el equipo sacando fuerzas de donde ya no tenía, la afición celebraba un empate fraguado en las paradas de Simón y en un derroche de entrega y casta de todo el equipo.
“El esfuerzo del Athletic merece un mayor aplauso”
El empate, aunque solo un punto que posiblemente no sirva en la clasificación, tiene un valor incalculable en términos de orgullo y autoestima. El Athletic plantó cara al campeón de Europa, manteniendo a raya a un rival que solo pudo desplegar su nivel en contadas ocasiones.
La diferencia de recursos
El PSG, con más recursos y una plantilla más fuerte, mostró su superioridad en el juego, pero el Athletic demostró que el pundonor y el amor propio son igualmente importantes. La afición celebró cada acción defensiva como si fuera un gol, evidenciando el compromiso del equipo.
El partido fue una lección de esfuerzo y entrega, recordando que la grandeza en el fútbol no siempre se mide en dinero.













