Jon Uriarte fue protagonista de una columna que analiza su actitud durante la última comparecencia ante los medios. El texto señala que el presidente del Athletic fue de menos a más y terminó lanzando críticas en varias direcciones.
El autor también relata que se cruzó con Uriarte, que llevaba gafas y hablaba por teléfono, por lo que no pudo preguntarle por su infección ocular. Según la impresión recogida en el texto, durante la rueda de prensa parecía encontrarse mejor, especialmente en lo relativo a su energía.
La columna considera llamativo que Uriarte y su directiva defendieran anteriormente la necesidad de un «electroshock» para un equipo al que describían como moribundo, además de cuestionar la gestión previa.
El análisis contrapone esa actitud con el disgusto expresado por Uriarte ante la falta de empatía que, según el texto, ha percibido por parte de los expresidentes.